La nueva alcaldesa Ada Colau prepara una moratoria hotelera en Barcelona

Una imagen promocional de Barcelona en Comú.

Una imagen promocional de Barcelona en Comú.

Barcelona en Comú, partido liderado por Ada Colau que ha ganado las elecciones municipales celebradas el 24 de mayo, propone en su programa electoral “establecer una moratoria de concesión de nuevas licencias para todos los tipos de alojamiento turístico (viviendas de uso turístico, hoteles, albergues,…) hasta la aprobación del Plan Especial urbanístico de regulación del turismo“.

Y es que según esta formación política, “la mala gestión y los intereses de algunos lobbies empresariales son la causa de una serie de conflictos que se asocian hoy al fenómeno del turismo: aumento de los precios, problemas de convivencia, destrucción del tejido social y económico de barrios enteros y banalización o saturación del paisaje urbano”.

Así pues, “para que el turismo haga de Barcelona una ciudad atractiva para quien la visita, debe ser regulado, de modo que resulte sostenible y no represente una fuente de conflicto con los vecinos y vecinas de la ciudad”.

Dicho “Plan Especial Urbanístico de Regulación del turismo” para toda la ciudad, establecería una serie de criterios “destinados a regular las licencias de todos los tipos de alojamiento: hoteles, hostales, albergues, viviendas de uso turístico, pensiones, etc”.

Igualmente se propone “estudiar, allí donde no existan problemas de congestión, iniciativas concretas de Bed and Breakfast con controles fiscales, de transparencia y de calidad”.

Nuevo uso de la tasa turística

Barcelona en Comú también plantea que el 100% de la recaudación de la tasa turística se destine íntegramente al municipio.

Cabe recordar que la tasa turística fue creada por la Generalitat para financiar la promoción y fomento del turismo. Por tanto, sería preciso abrir negociaciones con el Gobierno de la Generalitat de Cataluña para la modificación del impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos “para que la totalidad de la recaudación en el municipio se transfiera al Ayuntamiento”.

Según recoge el programa electoral de Barcelona en Comú, el impuesto se destinaría a “compensar los impactos negativos de la industria del turismo”con medidas como:

  • “Otorgar a los residentes en las zonas de mayor presión turística ayudas al alquiler social, ayudas fiscales para el comercio de proximidad, campañas de sensibilización y educación del turista.
  • Cumplir los planes de usos de los barrios turísticos para proteger el pequeño comercio.
  • Apoyar iniciativas colectivas de pequeños comercios, cooperativas y empresas incipientes relacionadas con el turismo
  • Aumentar los espacios verdes para contrarrestar parte del impacto ambiental del turismo.
  • Garantizar la suficiencia del transporte público en momentos y zonas de alta afluencia de turismo.
  • Crear un Consejo Ciudadano de Turismo con voz y voto sobre las prioridades en el gasto del impuesto turístico, y fiscalizar a Turisme de Barcelona para que cumpla lo que establece la ley”.

Este cambio de orientación del impuesto turístico significaría que se perdería una fuente de ingresos clave para financiaciar las campañas de promoción y marketing, desarrolladas por el consorcio Turisme de Barcelona, según ha informado el diario online de referencia del sector turístico HOSTELTUR.

La recaudación de la tasa turística en Barcelona ascendió el año pasado a 21,4 millones de euros, de los que el 48% se quedan en la ciudad y el resto pasan a un fondo de promoción del turismo gestionado por la Generalitat.

Ada Colau

Ada Colau

Por otra parte, Barcelona en Comú propone enb su programa electoral “fortalecer los servicios de inspección y sanción relacionados con el turismo”

Es este sentido, proponen “impulsar medidas que devuelvan a la vivienda su uso residencial. En esta línea, se acelerará el procedimiento administrativo para el cierre de los alojamientos turísticos ilegales y se promoverá el alquiler social como medida alternativa a las sanciones económicas”.

Igualmente, se plantea “realizar inspecciones aleatorias durante todo el año de licencias de actividad, así como revisar y auditar las licencias otorgadas para su conformidad urbanística (hoteleras, albergues juveniles, etc.) y para la detección de irregularidades y malas prácticas”.

Otra medida será “supervisar los canales de comunicación e intermediación comercial de alojamientos y estudiar la eventual retirada de licencias a aquellos operadores que, a parte de las viviendas con licencia, ofrezcan viviendas de manera irregular”.

Terrazas de bares

La formación liderada por Ada Colau igualmente considera que “durante los últimos años ha habido una fuerte tendencia a expulsar a la ciudadanía del espacio público”.

Y en este sentido afirma que “la presión del turismo ha hecho que espacios como la Rambla hayan perdido su condición central y simbólica para la ciudadanía, o que el número de terrazas se haya duplicado en la última legislatura”.

Por ello, la formación propone limitar las terrazas “tanto en número como en extensión” así como “exigir el cumplimiento de la normativa que prohíbe lainstalación de sistemas de cierre temporal que finalmente sirven para equiparar las terrazas con espacios cerrados”.

En suma, Barcelona en Comú asegura que “velaremos por la existencia de un espacio público de calidad en el que ‘estar y convivir’ sea más importante que ‘pasar y consumir”.