Barcelona y Nueva York estudiarán juntas cómo regular el fenómeno Airbnb

Anthony Shorris, primer teniente de alcaldía de Nueva York, con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau

Anthony Shorris, primer teniente de alcaldía de Nueva York, con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau

Barcelona y Nueva York figuran entre los destinos más demandados en webs de alquiler de pisos turísticos como Airbnb. Pero los gobiernos municipales de ambas ciudades quieren regular este fenómeno basado en la economía colaborativa o compartida.

Este fue uno de los temas que abordaron a mediados de agosto la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau, y el primer teniente de alcaldía, Gerardo Pisarello, que mantuvieron diferentes encuentros con el primer teniente de alcaldía de Nueva York, Anthony Shorris, de visita en Barcelona.

“Shorris y Pisarello han constatado las coincidencias de los Gobiernos municipales barcelonés y neoyorquino en la necesidad de impulsar un cambio para diversificar la economía de las ciudades, ya que ambas tienen como uno de los principales motores el turismo“, según ha informado el Ayuntamiento de Barcelona.

“En este ámbito, Pisarello y Shorris han compartido reflexiones sobre la regulación de nuevos fenómenos económicos, como el de Airbnb, que tiene en ambas ciudades dos de sus grandes centros de actividad”, añaden las fuentes municipales.

“Los actuales gobiernos neoyorquino y barcelonés tenemos muchas cosas en común”, ha señalado Pisarello, “hemos podido constatar que hay una agenda común y será una prioridad seguir trabajando”.

Salarios mínimos de ciudad

Igualmente, los responsables de ambas ciudades coincidieron en “la importancia de establecer mecanismos que garanticen un empleo estable y digno, por ejemplo con salarios mínimos de ciudad, como ya se hace en muchas ciudades norteamericanas como Los Angeles”.

También abordaron la posibilidad de “impulsar en el ámbito económico un nuevo New Deal ecológico”. 

En otro momento de la reunión, “Shorris también expresó su sorpresa por el hecho de que el suministro del agua esté en manos de empresas privadas en Barcelona ​​y se ha interesado por la intención del nuevo Gobierno municipal de recuperar la gestión pública de algunos servicios básicos”.