La congelación de licencias de apartamentos fomentará la ilegalidad, denuncia APARTUR

Enrique Alcantara, APARTUR BARCELONA

Enrique Alcántara, presidente de APARTUR Barcelona

La nueva regulación de alojamientos turísticos propuesta por el gobierno municipal de Barcelona acabará fomentando la ilegalidad y por otra parte sólo beneficiará a grandes empresas y grupos multinacionales, en lugar de apostar por la “redistribución entre pequeños propietarios”, según ha manifestado la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (APARTUR).

Propuesta municipal

Según la propuesta presentada por el Ayuntamiento de Barcelona el 23 de febrero, “las viviendas de uso turístico (HUT) inciden en las disfunciones generadas entre los residentes y población flotante de los barrios, tanto por lo que respecta a la vivienda como a los aspectos de convivencia y cohesión vecinal”.

En este sentido, según ha informado el gobierno municipal, “el Plan Especial de Regulación d’Alojamientos Turísticos (PEUAT) prevé mantener la oferta existente de HUTs en la ciudad y evitar que se puedan implantar más“. Ver también: Así regulará Barcelona por barrios y tipologías el alojamiento turístico.

“Una oportunidad desaprovechada”

“Sorprende que esta alcaldesa prefiera perpetuar el modelo actual y que los beneficios del turismo queden en manos del gran capital, como siempre”, denuncia Enrique Alcántara, presidente de APARTUR.

La peor forma de combatir la ilegalidad es la congelación de licencias. La experiencia de 11 años de moratoria en Ciutat Vella evidencia muy claramente los efectos de la misma en la ilegalidad. Hay que fomentar que la gente realice una actividad de forma legal y pague impuestos”, añade.

Para la asociación, la propuesta presentada este martes por la teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, y el concejal de Ocupación, Empresa y Turismo, Agustí Colom, es “una oportunidad desaprovechada para regular adecuadamente el futuro de las viviendas de uso turístico en Barcelona”.

“Llevamos dos años reclamando un modelo responsable y sostenible, económica y medioambientalmente, que incentive la actividad del pequeño comercio y la redistribución de los beneficios del turismo en perfecta convivencia con los vecinos. Y después de dos años de moratoria en Barcelona, que supuestamente iba a permitir encontrar un modelo equilibrado para todos los actores, en los que nadie ha hecho nada, la propuesta del Ayuntamiento es arbitraria e injusta”.

“La propuesta presentada parece confirmar lo que muchos temían: que el largo proceso participativo solo es una medida cosmética. ¿Para qué ha servido el minucioso análisis de zonas, secciones censales, densidades, etc.?”, concluye el presidente de Apartur.