El Gremio de Hoteles de Barcelona critica la moratoria Colau y reclama seguridad jurídica

La junta rectora del Gremio de Hoteles de Barcelona, presidida por Jordi Clos.

La junta rectora del Gremio de Hoteles de Barcelona, presidida por Jordi Clos.

NOTA DE PRENSA EMITIDA POR EL GREMIO DE HOTELES DE BARCELONA

El Gremi d’Hotels de Barcelona advierte que el texto del Pla Especial Urbanístic d’Allotjament Turístic, PEUAT, aprobado en el Pleno del Ajuntament de Barcelona, subyuga y capitaliza el libre y el lícito derecho a ejercer su actividad a los empresarios del ámbito de alojamiento turístico.

En este sentido, pone de manifiesto las siguientes consideraciones:

– Muestra su rechazo ante la situación de disconformidad urbanística y fuera de ordenación y considera que, indispensablemente, tiene que permitir las obras de adecuación y rehabilitación pertinentes para el mantenimiento de la calidad de la planta hotelera, sin que suponga una especie de reducción en el número de plazas hoteleras.

– No compartimos el concepto de decrecimiento en el ámbito de una actividad clave para la ciudad. Se tiene que propiciar el crecimiento:

  •             en los principales ejes de la ciudad,
  •            en los edificios históricos,
  •            mediante un tratamiento diferente de las zonas específicas.

– Insistimos en reclamar que se preserve la seguridad jurídica en la ciudad, para mantener la buena salud económica de Barcelona.

– Asimismo, solicitamos que el Gobierno Municipal haga cumplir la legalidad, preservando este principio democrático por delante de criterios subjetivos.

– Continuamos denunciando las afectaciones en la convivencia que la actividad de pisos turísticos ilegales está produciendo y, reclaman la erradicación completa de esta actividad ilegal que, además, perjudica gravemente la calidad de nuestro destino. Esta actividad ilegal fomenta la economía sumergida y el fraude fiscal, sin asegurar las garantías al consumidor. Además, son una brecha en la seguridad, provocan el encarecimiento en el precio de la vivienda en zonas turísticas y desnaturalizan el comercio de barrio.