El Gremio de Hoteles de Barcelona estudia acciones legales contra una red de pisos turísticos piratas

NOTA DE PRENSA EMITIDA POR EL GREMIO DE HOTELES DE BARCELONA

Los más de 10.000 pisos ilegales (40.000 plazas) que existen en Barcelona suponen una competencia desleal para los hoteleros, representados por el Gremio de Hoteles de Barcelona (GHB), además de un fraude fiscal a gran escala.

Por este motivo, la entidad está estudiando acciones legales contra la supuesta red de pisos ilegales de la ciudad, descubierta el pasado 29 de marzo por la Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible (ABTS).

Desde hace más de cuatro años, el GHB está dedicando recursos propios para rastrear las webs Airbnb, HomeAway y otras plataformas para poner a disposición del Ayuntamiento de Barcelona y de la Generalitat de Cataluña los listados de cientos de pisos ilegal legales.

El GHB pide a las administraciones que adopten medidas para acabar con esta actividad ilegal, que es perjudicial para el descanso de los vecinos y que también incrementa el precio de la vivienda, de alquiler y de compra.

RED DE 12 PISOS TURÍSTICOS

A partir de los hechos descubiertos en el supuesto piso ilegal de la calle Princesa 22, y una vez agotada la vía administrativa, el Gremio de Hoteles de Barcelona estudia emprender acciones legales contra los gestores y propietarios de esta red de 12 pisos ilegales.

El GHB considera que estas prácticas no son exclusivas de este caso, sino que son habituales en los miles de pisos ilegales que aún operan en Barcelona.

Desde el Gremio de Hoteles de Barcelona se quiere poner fin, por la vía judicial, a los abusos y la impunidad de esta bolsa de economía sumergida, que supone una competencia desleal para los alojamientos regulados, que pagan impuestos y cumplen las normativas.

Según Manel Casals, director general del Gremio de Hoteles de Barcelona, ​​”esta actividad ilegal supone una estafa para la sociedad, ya que los propietarios de estos pisos no pagan impuestos y expulsan a los vecinos de los barrios de la ciudad. Además, dan una muy mala imagen a los turistas que nos visitan, forzándolos a ser cómplices ocultando su ilegalidad”.